El blog de Carlos Biurrun

28/02/2010

¿Adaptarse, cambiar en tiempos de crisis?

Filed under: Activo humano,Crisis — Carlos Biurrun @ 19:17
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James Singer

(Conozco a James Singer desde 1994 cuando coincidimos en los prolegómenos de lo que poco más tarde se convirtió en AXA Université, la escuela de negocios de los dirigentes de AXA de todo el mundo. James fue el asesor de Françoise Colloch, la directora de RR.HH. del Grupo en su diseño y puesta en marcha. Mi intervención anual como profesor de aquella en Cantenac Brown, en pleno corazón del Medoc (Gironde),  fraguó entre nosostros una buena amistad e incluso la realización juntos de actividades de consultoría al iniciar mi proyecto empresarial en 2000, entre otras un ecargo de AXA en América Latina. Con este artículo, que publico en español y en francés, se inicia una colaboración periódica sobre temas de management y gestión del cambio de cuyas materias James es especialista. La opinión de James se alinea muy bien con la iniciativa de Antonio Garrigues Walker, Miquel Roca y Guillermo de la Dehesa, estosololoarreglamosentretodos.org

Escribe : James Singer, consultor de estrategia empresarial y factor humano.

Esperamos de los gobiernos que se entiendan para definir las nuevas reglas de juego de las finanzas y del comercio mundial, que reduzcan el paro, gestionen los déficits públicos, relancen el crecimiento esperando que todo vuelva a ser como antes.

De hecho, nada es menos seguro, y nos dejamos embaucar por los resultados económicos esperanzadores de final de 2009, arriesgándonos a olvidar que nos encontramos ante cambios profundos que cuestionan los pilares de la economía mundial que se construyeron a lo largo de la segunda mitad del siglo XX.

No encontraremos las soluciones replegándonos sobre nosotros mismos, sino más bien, aceptando cambiar para afrontar el mundo que se construye hoy. En consecuencia, dejemos de tener miedo.

Dejemos de tener miedo. El discurso ecológico se nutre de este miedo en nombre del futuro de las generaciones venideras, tratando de oponerse al crecimiento y al progreso. La conferencia de Copenhague acaba de mostrarnos que, en nombre de las generaciones actuales, los países emergentes y del tercer mundo aspiran al crecimiento y al desarrollo. Creer que serían insensibles a las cuestiones medioambientales  sería un craso error. Solamente en la búsqueda de la innovación, en otros términos, aceptando la asunción de riesgos podremos hacer frente a los retos del siglo XXI.

Dejemos de tener miedo a las economías emergentes, como China o India. Dejemos de de juzgarlas en base a nuestros criterios. Dicho de otra manera los países occidentales no son los amos del mundo y no están en condiciones de obligar a aceptar sus puntos de vista. Debemos escuchar, tratar de comprender lo que los nuevos actores nos enseñan. Aprendamos a vivir en un mundo multipolar.

¡El miedo conduce a comportamientos proteccionistas, nos apura a querer regular todo cuando no de prohibirlo! El miedo se nutre de la ignorancia.

Cambiar no es posible más que si retomamos la confianza en el futuro, lo cual no quiere decir que el mundo no vivirá nuevas crisis, que seguirá en continua transformación.

Recordemos que en treinta años, seremos dos mil millones más de habitantes sobre la tierra y dejemos de soñar con una gobernanza mundial que pueda regular todo para nuestra tranquilidad.

Texto original en francés a continuación.

S´adapter, changer en temps de crise ?

Nous espérons de nos gouvernants qu’ils s’entendent pour définir les nouvelles règles du jeu de la finance et du commerce mondial, qu’ils réduisent le chômage, gèrent les déficits publics, relancent la croissance en espérant que tout redeviendra comme avant.

En fait, rien n’est moins sûr, et nous ne laissons pas leurrer par les résultats économiques encourageants de la fin de l’année 2009, qui risquent de faire oublier que nous sommes face à des changements profonds qui remettent en cause les piliers de l’économie mondiale tels qu’ils se sont construits au cours de la seconde moitié du 20éme siècle.

Ce n’est pas dans le repli sur soi que nous trouverons les solutions, mais en acceptant de changer pour affronter le monde qui se construit aujourd’hui. Ainsi cessons d’avoir peur.

Cessons d’avoir peur de l’avenir. Le discours écologique, se nourrit de cette peur au nom de l’avenir des générations futures, il cherche à s’opposer à la croissance et au progrès. La conférence de Copenhague vient que de nous montrer, qu’au nom des générations actuelles les pays émergents et du tiers monde aspirent à la croissance et au développement. Croire  qu’ils seraient insensibles aux questions environnementales serait une grossière erreur. Ainsi ce n’est que par la recherche et l’innovation, autrement dit en acceptant la prise de risque que nous pourrons faire face aux enjeux du 21éme siècle.

Cessons d’avoir peur des économies émergentes, comme la Chine ou l’Inde. Cessons de les juger à l’aune de nos critères. Autrement dit les pays occidentaux ne sont plus les maitres du monde et ne sont plus en mesure de faire accepter leur point de vue. Nous  devons écouter, essayer de comprendre ce que ces nouveaux acteurs  nous enseignent.  Apprenons à vivre dans un monde multipolaire .

La peur conduit à des comportements protectionnistes, elle nous pousse à vouloir tout  réglementer lorsqu’il ne s’agit  pas d’interdire ! Elle se nourrit de l’ignorance.

Changer n’est  possible que si nous reprenons confiance dans l’avenir, ce qui ne veut pas dire  que le monde ne va vivre de nouvelles crises, qu’il cessera de se transformer.

Rappelons nous que dans trente ans, nous serons  deux milliards d’êtres humains de plus sur la terre et cessons de rêver à une gouvernance mondiale qui pourrait tout réguler pour notre tranquillité.

2 comentarios »

  1. Tuve la oportunidad de conocer a James y compartir con él alguna jornada, creo que le conozco bien. Es por lo que, querido Carlos, te felicito por haber conseguido a este colaborador como habitual de tu blog. Además de una gran persona creo que es un gran profesional y sus opiniones son dignas de ser altamente consideradas. ¡Enhorabuena, Carlos!

    Comparto totalmente las ideas que en este comentario hace James.

    Expresa su deseo de que los gobiernos se entiendan para definir las nuevas reglas de juego. Yo también deseo lo mismo pero me parece muy complejo, hay demasiados intereses creados y los más culpables de la crisis serán los que más remen a la contra. Que regulen sí, pero que no estrangulen. Yo pediría muchas cosas, pero sobre todo tres a nivel global y totalmente homogeneizadas: total transparencia, rigor en la exigencia de solvencias basada y coherente con un análisis y valoración de riesgos siempre actualizados y efectuados con rigor ortodoxo y una legislación penal muy fuerte y fulminante para los delitos de fraude.

    Hay que partir de la base que las crisis no se van a eliminar, con la experiencia de las pasadas podremos aspirar a limar las puntas de las simas. No desaprovechemos esta, pero dentro de siete o diez años tendremos otra. Mientras la codicia humana y la tontuna de los que conforman opinión (muchas veces casi imberbes y totalmente inexpertos que pontifican como si hubieran nacido enseñados. Imprudentes sabiondos) exista se producirán burbujas que se alimentarán hasta su explosión.

    ¿Cómo se evita la codicia y se eliminan a esos insensatos voceros de los milagros económico-financieros que alientan el calentamiento sin sentido de empresas, sectores, sistemas, …?. Recuerdo que hace más de veinte años me decía un día Pedro Toledo ante el estallido de una burbuja de aquellos tiempos :“mira Josechu una vez más se demuestra que en este negocio los milagros no existen”. En este mundo tan terrenal y errático dos y dos suelen ser cuatro, lo más probable es que sean tres cincuenta y nunca son cuatro veinticinco. Me decía un Director de riesgos de un gran Banco que cuando un cliente te diga cómo va su negocio créele la mitad y de la mitad la raíz cuadrada. Esto es una exageración, pero lo que realmente me quería decir es que todo el mundo exagera y si hay intereses de por medio vayan echando exageración sobre exageración. Por eso la transparencia, la veracidad del dato, y el sentido común en el análisis son fundamentales, y lo que ocurre es que cuando se están gestando burbujas la gente sensata parece tonta. ¡Que desgracia!

    Hay que mirar al futuro y sin miedo, nos dice James, y estoy de acuerdo. Yo creo en el progreso del hombre y sólo se progresa en espacios abiertos y cuanto más grandes mejor. Este globo que tenemos es un buen escenario, pero que no nos lo cierren, sería un error. Aprendamos, escuchemos, observemos, reaccionemos, compitamos, colaboremos, trabajemos duro, innovemos, avancemos, mejoremos, positivicemos, sumemos, no restemos, no deterioremos el entorno, seamos responsables, compartamos, seamos solidarios. . .en fin: PROGRESEMOS y sin miedos ni complejos.

    Estoy seguro de que el siglo XXI es el siglo de Asia, pero también de los que sepan leer las tendencias, el futuro, tengan visión, se esfuercen, quieran, estén informados, capacitados técnicamente, que tengan unos principios y valores potenciadores, que cambien y se adapten y sobre todo que trabajen duro. Este mundo es de cambio continuo, es obvio, y es un error oponerse al cambio (cerrarse es comenzar a morir: el ocaso) y sólo van a estar ahí arriba los que mejor se adapten, todo tiene un sentido Darwiniano. ¡Sepámoslo y seamos coherentes actuando en consecuencia!. No olvidemos que “camarón que se duerme se le lleva la corriente”.

    El futuro no existe, lo tenemos que hacer entre todos. ¿Tenemos confianza en nosotros mismos? Pues también en el futuro. Sólo tienen miedo los débiles. Y los débiles desaparecen. No tenemos otra alternativa.

    Los tres conceptos pilares de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad van a seguir siendo válidos en este siglo y debemos seguir profundizando en ellos y extendiéndolos, todavía hay que insistir en ellos matizándolos con los de Justicia y Solidaridad e incorporar plenamente el concepto de Responsabilidad. El siglo XXI creo que será el siglo fundamentalmente de la Solidaridad y la Responsabilidad. No dejes tu destino en manos de otro y menos de un Gobierno. El Estado o los Entes que procedan conque sean un buen arbitro, eviten las situaciones de exclusión social , persigan los abusos y promuevan la igualdad de oportunidades es suficiente. Por favor que no nos encorseten ni nos hagan unos inútiles.

    Tengamos fe en el futuro, trabajemos para fomentar el progreso y sobre todo seamos positivos que hay que salir de esta y no hay mal que cien años dure. Visto lo visto si no lo hacemos entre todos y todos y cada uno de nosotros, porque todos estamos implicados y afectados, ¿quién lo va a hacer? Y en este sentido iniciativas como la de http://estosololoarreglamosentretodos.org creo que son necesarias. Entérate y si te convence apúntate. Yo lo he hecho esta mañana.

    Por favor es fundamental pensar en POSITIVO.

    ¡ENHORABUENA, Carlos! Y un fuerte abrazo, James.

    Comentario por Josechu — 01/03/2010 @ 19:32 | Responder

  2. […] raíz del post de James Singer, ¿Adaptarse, cambiar en tiempos de crisis?,  mi amigo Jose Borrue, me manda unas reflexiones que quiero compartir con los lectores del blog. […]

    Pingback por ¡Tenemos que cambiar!, reflexiones sinceras de un amigo. « El blog de Carlos Biurrun — 14/03/2010 @ 17:18 | Responder


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